Highline
Deportividad en estado puro
Si fuese un nombre, sería carácter. Si fuese una aventura, sería ir al fin del mundo. Si fuese un pecado, sería la envidia que causa. Si fuese un auto, sería el nuevo Polo Highline. Su fuerte personalidad se ve con sólo mirar su línea que pide a gritos salir a la carretera. Por no mencionar, los aros de aleación, los faros antinieblas, los retrovisores con intermitentes integrados o los faros halógenos que acentúan su espíritu deportivo. Desde luego hay algo que está claro. Y es que, conducirlo es una auténtica demostración de carácter.
Los detalles importan
Hay detalles que llegan a cambiar la historia. Hay detalles que marcan la diferencia. Es la calidad y el detalle de su equipamiento interior lo que marca la diferencia de este Nuevo Polo y hacen que este sea el más deportivo de su gama. Con asientos totalmente regulables, elementos decorativos en cromo en el cuadro de instrumentos, palanca de freno de mano y pomo de la palanca de cambio en cuero, volante deportivo de tres radios en cuero, compartimentos portaobjetos… Una deportividad que se ve pero que también se siente.
Muy seguro de sí mismo
Para causar buena impresión lo primero es tener seguridad en uno mismo. Por eso, este Polo gusta nada más verlo. Su personalidad se nota hasta en su seguridad. ABS, Airbags frontales para conductor y acompañante, tres apoyacabezas traseros y anclaje ISOFIX para sillitas infantiles. Deportivo, sí. Seguro, también.
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